Wednesday, December 14, 2011

Aprender a olvidar

Esta mañana me levante con uno de esos sueños pegajosos, que traen consigo una substancia extraña y la certeza de que era algo más que un sueño.

En el sueño hablaba yo con unos músicos de una banda y discutía temas de arreglos, de canciones y de esas cosas de las que en la vida real no se absolutamente nada. Para finalizar mi exposición de motivos, en la conversación que mantenía con los músicos conocedores les explique que muchas veces las mejores composiciones nacen de artistas que han puesto a un lado sus diferencias con miembros de la banda y han "aprendido a olvidar". Esta frase fue la que me despertó.

Como quien consigue un tesoro, un pedazo de sabiduría y hasta quizás, el titulo para una buena entrada en su blog, desperté aferrado a ella como queriendo que no escapase y desapareciera entre las sabanas como suele suceder.

"Hay que aprender a olvidar" me repetí varias veces. ¿Pero cómo? Aprender es un proceso que conozco bien, porque enseño...pero olvidar... ¿de qué se trata? ¿Como se afana uno en olvidar? ¿Se puede en realidad uno especializar en las artes del olvido? Y si ese fuera el caso, ¿con que objetivo?

Inmediatamente ate cabos. Algunas de las cosas malas que me han sucedido en la vida han sido iniciadas por personas mal intencionadas. Entonces guardas rencor. Si es un amigo, familiar o alguien en quien depositaste la confianza, más aun. Hasta ahora y como una manera practica de complacer el ala religiosa de la familia, yo practicaba el arte de "perdono pero no olvido". Así, ni me amargaba guardando el resentimiento ni me exponía a una situación similar con la misma persona. Me parecía y me parece aun una decisión inteligente.

¿Pero entonces a donde aplico este nuevo axioma? ¿Que debo olvidar?

Voila. Nuestra memoria mantiene recuerdos de cosas que no son ciertas. Muchas de las "realidades" del pasado que guardamos en forma de recuerdos, son pura fantasía, malas percepciones o en el mejor de los casos realidades muy distorsionadas por nuestras emociones o falsas creencias. El problema es que construimos sobre eso. Elaboramos otras ideas y llegamos a conclusiones erróneas, desarrollando mecanismos de tomas de decisiones equivocados, que evidentemente nos conducen a situaciones no deseadas.

Entonces hay que aprender a olvidar estas falsas ideas que creemos nuestras. Esas falsas "experiencias" que nos han llevado a "falsas conclusiones". Allí es donde debemos de aplicar el arte del olvido...alli es donde una vez perfeccionada esta tecnica debemos de apuntar la herramienta. Solo así podemos recrear un uno proceso de toma de decisiones más realista que indudablemente facilitara el logro de metas justas.

Termino el articulo con la vaga sensación de que olvide parte del argumento... ¿será que sin querer ya estoy practicando?